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Yilian Yánez: "Me voy feliz, nostálgica, alegre, agradecida"
Noviembre 01, 2018 / Publicado por admin  

 
"Ha sido una decisión meditada. Mis hijos, mi esposo, todos están muy contentos de este paso que estoy dando en este momento. No fue fácil, pero estoy muy contenta de cerrar de esta forma una etapa muy importante en mi vida", así dijo la señora Yilian Yánez, al despedirse de ANCA, tras 32 años, 8 meses y 22, su poco más de 20 días como trabajadora.
 
La señora Yilian nos regaló una conversación muy sincera y personal. Tiene muchas vivencias que atesora en su mente y, antes de dejar escapar una lágrima de nostalgia por tanto, quiere aprovechar este instante para entregarnos su esencia humana.
 
"Me siento bendecida por estos años. Aquí crecí como persona, me hice más sensible, humana y solidaria, porque esos valores son parte de esta organización. Gané una estabilidad general en toda mi vida, no solo en lo material, también en lo familiar. Eso se lo debo a ANCA", describe.
 
El destino tenía reservado para la señora Yánez un puesto de trabajo en la asociación a pesar de que casi no la contratan. Después de traer los "papeles" a la oficina de personal, debió ausentarse unos días de su casa y el recado de su contratación lo supo por un tercero pasado varios días.
 
"En esa época no había teléfono celular y se cansaron de llamar a mi casa. Mi hija se había enfermado, mi esposo trabajaba en Valencia y yo estaba donde mi suegra. Llamaron a una de mis referencias personales. Ésta le dijo a un hermano y él se lo comunicó a otro familiar quien fue a casa a avisarme y no me consiguió, pero dejó un mensaje en la bodega. Por casualidad en la noche pasé por mi casa y fui a la bodega. Así me enteré. Era época de carnaval y dudé en venir. Pero al día siguiente estaba aquí, y menos mal porque ya iban a llamar a otra persona", relata.
 
El 12 de febrero de 1986 ingresó para cubrir unas vacaciones en el área de caja y cumplir permisos de otras trabajadoras. Antes de finalizar este contrato, se abrió una oportunidad en la oficina de Recursos Humanos y por allí comenzó todo.
 
"Tuve un tren de trabajo muy fuerte, pero siempre lo hice con mucho amor y pasión porque eso era lo que se veía aquí. Hacía nóminas semanales y quincenales de todas las zonas. Y una vez, estando de vacaciones, me incorporé antes porque instalaron el sistema de computadoras y quería aprender a usarlas rápido. Así ha sido siempre mi compromiso con el trabajo, muy intenso",  recuerda.
 
La espiritualidad y sencillez de esta apreciada trabajadora es valorada por muchos de sus compañeros. En los días finales a su despedida, todos en el departamento de Talento Humano quisieron hacerse una fotografía de recuerdo para atesorar un instante con una persona que les enseñó mucho a todos.
 
"Yo estoy agradecida con ANCA, con los compañeros, con los jefes y con todos las personas que me ayudaron en estos años. Se quedan cortas las palabras que pueda decir. Desde el amor he crecido. Brindé la mano a todo aquel que pude y acompañé a muchos en sus momentos difíciles, o en momentos alegres. Me voy feliz, nostálgica, alegre, agradecida", finaliza.